Demencia2018-12-14T00:57:07+00:00

Demencia

¿Qué es la demencia?

La demencia es un grupo de enfermedades del cerebro en las cuales hay una disminución lenta y progresiva de la función mental, incluida la memoria, el pensamiento, el juicio, la capacidad para aprender, la atención, la resolución de problemas y la capacidad para tomar decisiones. Este deterioro reduce la capacidad de la persona para realizar sus actividades diarias.

Los tipos más comunes incluyen:

  1. Enfermedad de Alzheimer: es la causa más común de demencia, responsable de un 60 a 80 por ciento de los casos. Es un trastorno progresivo e irreversible en el que las células cerebrales mueren lentamente con el tiempo. Se caracteriza por la pérdida progresiva de la memoria y un progresivo deterioro de las actividades básicas de la vida diaria, acompañado de cambios en la conducta. El factor de riesgo conocido más importante es el aumento de la edad, la mayoría de las personas con enfermedad de Alzheimer son mayores de 65 años. Otros factores de riesgo incluyen: ser mujer, tener familiares de primer grado con demencia por enfermedad de Alzheimer, presencia de otras enfermedades (diabetes, hipertensión, dislipidemia, enfermedad vascular cerebral), entre otros.
  1. Demencia vascular: ocurre cuando partes del cerebro no obtienen suficiente sangre. Esto puede suceder cuando los vasos sanguíneos en el cerebro se bloquean con coágulos de sangre o se dañan por la presión arterial alta o el envejecimiento. Es más común entre personas que han tenido accidentes cerebrovasculares o que están en riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares.
  1. Demencia por enfermedad de Parkinson: la enfermedad de Parkinson es un trastorno cerebral que afecta el movimiento. Causa temblores, rigidez y lentitud. A medida que la enfermedad de Parkinson empeora, algunas personas desarrollan demencia.

 

  1. Otras causas de demencia: la demencia también puede ocurrir si el cerebro de una persona se lastima. Por ejemplo, tener lesiones en la cabeza. Por otro lado, es importante considerar la presencia de situaciones médicas que pueden ser reversibles como:
  • Hipotiroidismo
  • Deficiencia de vitamina B12
  • Alcoholismo
  • Niveles bajos de calcio

Infección por Virus de Inmunodeficiencia Humana, entre otras.

Los síntomas de la demencia a menudo comienzan muy leves y empeoran lentamente. Se caracteriza por:

  • Olvido de eventos completos

  • Incapacidad para recordar efectivamente

  • Perder cosas con frecuencia o colocarlas en lugares inusuales

  • Dificultad para memorizar la fecha
  • Dificultad para iniciar conversación
  • Desmotivación
  • Ánimo disminuido, tristeza, desinterés, irritabilidad e impulsividad
  • Trastornos del sueño y apatía
  • Psicosis
  • Desinhibición
  • Apatía, agitación y agresividad
  • Pérdida del control de esfínteres
  • Trastornos en la alimentación
  • Pérdida de la autonomía e independencia y de la expresión facial.

Se debe consultar a un médico si cree que usted o alguien cercano a usted está mostrando signos de demencia. A veces, la pérdida de memoria y la confusión son causadas por problemas médicos distintos de la demencia que pueden tratarse.

El médico decidirá qué pruebas debe realizarse. Las pruebas que son más útiles son las que analizan la respuesta a preguntas y la elaboración de ciertas tareas. Es posible que se solicite un estudio de imagen (ya sea, una tomografía o una resonancia magnética) para descartar que los síntomas no sean causados ​​por un problema no relacionado con la demencia.

Eso depende del tipo de demencia. En el caso de enfermedad de Alzheimer, hay medicamentos que pueden ayudar. En el caso de una demencia vascular, el médico se centrará en mantener la presión arterial y el colesterol lo más normal posible. Hacer eso puede ayudar a reducir más daño al cerebro.

No hay formas comprobadas para prevenir la demencia. Pero aquí hay algunas cosas que parecen ayudar a mantener el cerebro sano:

  • Actividad física
  • Una dieta saludable
  • Interacción social